Al igual que Emma todos hemos tenido momentos de autocomplacencia en la cual hacemos todo para conseguir algo y no pensamos en los demás. En el caso de Emma esto ocurre cuando va a la obra y decide salirse porque le da mucho calor. Para complacerla Carlo, aunque no tenía tanto dinero, lleva a Emma a la obra. Sin embargo ella no le importa, o no piensa en esto y decide que se quiere ir. Emma claramente no reconoce el esfuerzo que pone su marido al llevarla a este lugar, él no es un hombre que le guste mucho las obras, sin embargo no duda en acompañarla. Se demuestra aún más su autocomplacencia cuando habla con León, y él le pide que vuelvan al teatro el siguiente día, y ella no considera que Carlos tiene problemas financieros y no tiene tanto como para pagar el teatro dos veces. Existe aquí una autocomplacencia donde Emma considera gastar más dinero en ir a estas obras y no duda ni se preocupa por lo que esto le pueda costar a su esposo. En este instante también parece tener una expectativa poco realista de su vida, ya que ella no parece estar consciente de que no tienen tantos recursos.
El verano pasado mis primos y yo habíamos planeado ir a Europa. Teníamos todo listo pero el único problema era que, ya que ellos estudian en colegios venezolanos, ellos iban a salir de vacaciones después que yo. Eso significaba que yo solo iba a tener tiempo para estar con ellos en las vacaciones y no podría pasar tiempo con mi familia. Al consultárselo a mis padres, ellos me dijeron que era injusto ya que pasaría todas las vacaciones con mis primos en vez de estar con ellos en familia. Además, también me dijeron que ya había ido a Europa a principios del año por THIMUN (actividad extracurricular del colegio) y que con la plata que se ahorrarían podríamos ir los tres a la playa. También me recordaron que ya iba a ir a un campamento a principios del verano y que por ese tiempo tampoco iba a pasar tiempo con ellos. Pero aun con todo esto, yo seguía insistiendo.
Aunque muy lógico ahora, en ese momento me parecía injusto de su parte y pensaba que simplemente no querían que la pasara bien en mi verano. En ese entonces fui muy egoísta con ellos porque no solo me estaban pagando el campamento pero también quería que me pagaran un viaje a Europa. No paraba de quejarme, y aunque mis primos me habían dicho que lo podríamos dejar para otro momento, yo seguía insistiendo. Cuando por fin desistieron y me dejaron ir me sentí extremadamente mal porque reconocí que estaba siendo injusta. Había puesto mis deseos por encima de los de los demás, y no había considerado a mi padres y como se sentirían. Ellos siempre me han dado todo para que yo aproveche de oportunidades que tal vez ellos nunca tuvieron. Ahora reconozco que fue muy ingrato de mi parte asumir que ellos no me dejaban ir porque no querían que la pasara bien en el verano. Me doy cuenta ahora de lo afortunada que soy por tener las oportunidades que he tenido, y que muchos no pueden disfrutar, y todo gracias a ellos. Al final terminé yendo a la playa con mi familia y por sorpresa la pase increíble. Sin embargo me doy cuenta que pudiera haber evitado todos los pleitos que surgieron si no hubiera sido tan egoista.

