jueves, 10 de noviembre de 2011

Entrada del diario de Emma


Querido Diario,

Al principio Carlos solo era el medico de mi padre. Desde que vino por primera vez se sentaba a hablar conmigo. Al principio nuestras conversaciones solo se trataban de mi padre pero luego iban evolucionando y terminábamos hablando de cosas completamente diferentes. Aun después de que mi padre se mejorara Carlos continuaba viniendo, pero un día simplemente dejo de asomar su rostro, y así pasaron cinco meses.

Al principio no supe porque había dejado de venir pero luego entendí que era su esposa que no quería que pasara tiempo cerca de mí. Ya que Carlos no iba más a la casa mi padre fue a pagarle lo que le debía por los arreglos en su pierna, y ahí fue cuando lo invito a pasar por la casa otra vez.

Carlos volvió a frecuentar por la casa con costumbre, y en una de sus visitas le pidió mi mano a mi padre. El día después Carlos me propuso matrimonio. En el momento no sabía que decir o hacer mi cabeza daba vueltas como un tornado. No lo veía como el hombre de mis sueños, alto, millonario, un total príncipe azul, pero solo con pensar que esa sería mi única salida de esa granja trate de sonreír; sin darme cuenta estaba comprometida. A veces el pensamiento de estar en un matrimonio me erizaba la piel. Me imaginaba una casa grande, decorada como yo quisiera; imaginaba a mi marido regalándome joyas y exquisiteces importadas de Europa. La esperanza de tener esto me mataba, me moría por tener esta vida.

El tiempo pasó volando, sin darme cuenta ya era hora de comenzar a planear mi boda. Siempre me había querido casar; soñaba con una boda de cuentos de hadas.  Me hubiera encantado casarme a medianoche, a la luz de las estrellas. Sin embargo mi padre no aprobaba de esto y la boda termino siendo de un total de 43 invitados. Mi sueños de cómo sería mi boda habían sido destrozados, esta no era la boda que yo siempre había deseado.

Mis sueños y esperanzas sobre el matrimonio cada vez se iban desmoronando más. Nuestra luna de miel tampoco fue lo que yo tanto había querido. Siempre había ansiado ir a un lugar en la tierra que fuera famoso por producir felicidad, un país de nombre sonoroso. Sin embargo  nuestra luna de miel fue totalmente diferente, nada como había leído en los libros. No fuimos a un lugar famoso ni de nombre sonoroso. Nuestra luna de miel fue un fracaso. Si así fue nuestra primera noche juntos, no me quiero imaginar cómo será nuestro matrimonio.  Pensar en esto causa que un hueco profundo y doloroso se abra en mi corazón, un vacío que no sé cómo ni quien lo podrá llenar.  

Pronto nos mudamos a su hogar en Tostes. Era una casa con una fachada de ladrillos, tenía sala, biblioteca y hasta caballeriza. Estaba muy emocionada y ya quería comenzar a remodelar el lugar. Mande a empapelar de nuevo, pintamos las escaleras, compramos hasta bancos para poner en el jardín. En ese momento estaba feliz porque por fin podría acomodar mi casa como deseara sin importar el costo y los deseos de los demás.

Actualmente Carlos está muy contento con nuestra vida. Cada vez que lo veo percibo en sus ojos y en sus acciones un amor muy apasionado por mí, sin embargo esto no es lo que yo reflejo. Me entristece que todo se ha vuelto una rutina, todo es un horario y nada es improvisado. Carlos parte en la mañana y luego vuelve en las noches que es cuando yo le sirvo su cena, nuestra vida me aburre. A veces es cariñoso pero sus caricias no causan que mi corazón se acelere, realmente no siento magia. A veces llega a la casa y me ve arreglándome, luego se me acerca a darme un beso en la espalda o en el cuello. Por un tiempo lo soporte, pero mientras más lo hace se vuelve más incómodo. No solo esto pero le encanta tocar continuamente mi peine, mis sortijas, mi pañoleta, y esto me vuelve loca. Carlos no es mi cielo, no es mi vida, ni mi mundo, y esto me atemoriza porque así debería ser con una pareja. Últimamente no muero de ganas por estar a su lado, sino por estar lejos de él, sé que esto es incorrecto y esto me destruye. Ese sentimiento de estar embriagada de amor que alguna vez leí en los libros no es mi realidad ahora, y esto me enfada. ¡No se cuánto más pueda soportar vivir en este infierno!

Quisiera poder decir que esta situación mejorara, pero se supone que los primeros meses y años son los mejores en un matrimonio, pero ya que esta no es mi situación de verdad no estoy segura de lo que pasara pero por lo que veo el resto de nuestro matrimonio no cumplirá con mi expectativas. 

2 comentarios:

  1. Mari,
    Hiciste un muy buen trabajo; se nota que has prestado atención a todos los particulares, demuestras conocimiento de texto. Pero ten cuidado a no estar resumiendo lo que ocurre. Tienes que incorporar tus propias ideas. Además tienes que usar elementos del romanticismo; usa hipérboles, símiles, metáforas e imágenes. El contendido está muy bien, para mejorarlo tienes que escribir como escribiría Emma.
    ¡Buen trabajo!
    Laura

    ResponderEliminar
  2. Estoy totalmente de acuerdo con Laura. El diario refleja que has leido la novela y has prestado atención a los detalles. Pero más que un diario parece un resumen en primera persona de la novela. Le falte emoción y agregar los elementos del romanticismo explicados en clase. Uno de los objetivos fundamentales de este trabajo era precisamente comprender lo que es el romanticismo y reflejar dichas características en un diario personal. Agrega recursos y otros elementos del power point del romanticismo para poder darle más carácter y un tono propio...

    ResponderEliminar